Entonces la vieja de las papas se sentó y se comió unas papas del mueble de las papas, se sentó en un una sillita de su puesto y escribió:
17 de sePtiembre
Para el que quien se interese en leer
Soledad Quesada Martínez
Ya pasadas las fiestas patrias y la época de comidas típicas donde se utiliza la papa para el picadillo y para el pollo.
Yo soledad decidí dejar mi tienda, después de 30 años en este puesto, ya nadie compra nada de real.
Gracias.
Y así la vieja de las papas cerró la tienda no la puso a vender ni a alquilar. Solo se fue.
Cuando el viejo de la carnicería se dió cuenta de lo que Soledad hizó el también lo hizo, y también la vieja que vendía frutas, y el señor que vendía chiles, y luego la vieja que vendía zapatos...
Yo no sé donde están pero desde que se fueron ya nada es lo mismo.
sábado, 12 de septiembre de 2009
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ai dios mio lucy, cuánta genialidá.
ResponderEliminarcon razón ya no se consigue, por más que uno busque, ya no hay agua de pipa en las calles. y no es lo mismo.
ya no hay casitas en las aceras, solo tipas que venden cordones de moda en plena avenida central
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